El arco voltaico

El arco eléctrico o arco voltaico es la descarga eléctrica que se forma entre dos electrodos sometidos a una diferencia de potencial y colocados a baja presión o al aire libre. Fue descubierto en 1800 por el químico británico Humphry Davy.

Para crear un arco voltaico se ponen en contacto, de forma breve, dos electrodos por sus extremos, por lo general en forma de lápiz, y se establece entre ellos una corriente intensa (unos 10 amperios). Esta corriente provoca un gran calentamiento en el punto de contacto y al separarse los electrodos, se forma entre ellos una descarga luminosa similar a una llama. 
La descarga la producen los electrones que van desde el electrodo negativo al positivo, y también, en parte, los iones positivos que se mueven en sentido opuesto. El choque de iones genera un intenso calor en los electrodos, calentándose más el positivo, ya que los electrones que golpean contra él tienen mayor energía total.

En un arco abierto al aire a presión normal, el electrodo positivo alcanza una temperatura de 3.500ºC. Durante el tiempo de la descarga se produce una luminosidad muy intensa y un gran desprendimiento de calor. 
El intenso calor generado por el arco eléctrico suele usarse en la industria para fundir metales.