¿Por qué se usan gasolinas sin plomo?
Medio ambiente

En los motores de combustión de los automóviles se quema gasolina (hidrocarburos) para obtener la energía propulsora.

A través de los tubos de escape de los vehículos, se expulsan a la atmósfera substancias que contribuyen a su contaminación: hidrocarburos sin quemar, monóxido de carbono (CO), óxidos de nitrógeno y aditivos del combustible, entre otras.

Para reducir las emisiones desde hace unos años los coches incorporan un dispositivo denominado convertidor catalítico o ‘catalizador’, por el que pasan los gases procedentes del motor antes de expulsarlos. En su interior hay un catalizador, con frecuencia a base de platino (Pt), rodio (Rh) u óxidos de metales de transición, que facilita la transformación de las sustancias contaminantes en otras menos perniciosas. Los catalizadores son muy efectivos (reducen del orden del 85% la emisión de gases contaminantes). Además del precio (los metales con los que se hacen son caros), otro inconveniente de los conversores catalíticos es que son incompatibles con los aditivos antidetonantes que contengan plomo, como el tetraetilplomo [Pb(C2H5)4], que se utilizaba antes, pues ‘envenenan’ el catalizador inutilizándolo. Por eso aparecieron a la vez los conversores catalíticos y los combustibles sin plomo, que incorporan otros aditivos antidetonantes como el metil t-butil éter (MTBE).