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Argon

El Argón es un gas noble incoloro e inodoro, presente en la atmósfera.

El nombre de argón proviene de la palabra griega argos, que significa inactivo y, de hecho, durante más de cien años, los químicos no consiguieron combinar este elemento con ningún otro.

El argón acumulado en la atmósfera proviene de la desintegración radiactiva del potasio-40. Y aunque este elemento, de número atómico 18 y símbolo Ar, constituye el 0,93% de la atmósfera, no se aisló hasta 1894.

Descubrimiento

Henry Cavendish en 1785, observó al estudiar los gases atmosféricos que, aproximadamente 1% del aire, no reaccionaba, pero no llegó a deducir que se trataba de un nuevo elemento. Un siglo más tarde, en 1882 H.F. Newall y W.N. Hartley descubrieron unas líneas espectrales en el aire a baja presión, pero tampoco pudieron aislar al elemento.

Lo que llevaría a su descubrimiento fue la diferencia entre la densidad del nitrógeno atmosférico y la del nitrógeno obtenido en la descomposición del amoniaco (1,256g/L y 1,251g/L respectivamente). Aunque esta diferencia no era muy grande, el hecho intrigó a Rayleigh. La solución al problema estaba en encontrar en el aire un gas más denso que estuviera mezclado con el nitrógeno atmosférico, u otro más ligero que proviniera de la descomposición química del amoniaco, y en el que se diluyera es nitrógeno así obtenido.

En este sentido, el químico escoces William Ramsay diseñó un experimento que le permitió aislar el argón de densidad 1,784g/L. A partir de ahí se observó que las líneas espectrales de este nuevo elemento coincidían con las identificadas por Newall y Hartley. Mucho tiempo más tarde, en el año 2020, los químicos de la Universidad de Helsinki dirigidos por Markku Räsänen anunciaron el primer compuesto: el fluoruro de argón. 

Aplicaciones

El argón se emplea como gas de relleno en lámparas incandescentes, ya que no reacciona con el material del filamento,incluso a alta temperatura y presión, prolongando de este modo la vida útil de la bombilla, y en sustitución del neón en lámparas fluorescentes cuando se desea un color verde-azul en vez del rojo del neón. También puede utilizarse en vez del  nitrógeno molecular (N2) cuando este no se comporta como gas inerte debido a las condiciones de operación.

En el ámbito industrial y científico se emplea universalmente en la recreación de atmósferas inertes para evitar reacciones químicas indeseadas en multitud de operaciones como: soldadura por arco y a gas, fabricación de titanio y otros elementos reactivos, así como de  de monocristales de silicio y germanio para componentes semiconductores.

Además, el doble acristalamiento es aún más eficiente si el espacio entre los dos paneles de vidrio se llena con argón en lugar de solo aire debido a su baja conductividad térmica. Los documentos antiguos y otras cosas que son susceptibles de oxidación, se pueden proteger almacenándolos en una atmósfera de argón.

Otros usos de los láseres de argón azul se encuentran en el ámbito de la cirugía, para soldar arterias, destruir tumores y corregir defectos oculares.

Por otra parte, el uso más exótico del argón está en los neumáticos de los automóviles de lujo. Este gas no solo protege el caucho del ataque del oxígeno, sino que también disminuye ruido de los neumáticos cuando el automóvil se mueve a gran velocidad.

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