¿Por qué tiene cloro el agua del grifo?
Cotidiana

Para hacer que el agua sea apta para consumo humano, es decir, potable.

En la potabilización hay que eliminar los sólidos en suspensión, otras materias dispersas y disueltas, así como agentes causantes de enfermedades (como microbios y virus patógenos). Esta última fase se conoce con el nombre de desinfección y se suele llevar a cabo con sustancias químicas que actúan como oxidantes fuertes, como el cloro (Cl2), el ozono (O3) o el permanganato de potasio (KMnO4). Estos oxidantes modifican la permeabilidad de las membranas celulares, inducen la desnaturalización de las proteínas del interior de la célula y también generan la rotura mecánica e hidrólisis de elementos celulares del protoplasma.

De ellos, únicamente el cloro proporciona desinfección duradera hasta los puntos de distribución. Al disolverse en el agua se transforma en ácido hipocloroso (HClO), con poder desinfectante (el cloro ‘libre’), pero también reacciona con los iones amonio (NH4+) presentes o añadidos, formando las cloraminas (el cloro ‘combinado’) que son desinfectantes y además pueden liberar de nuevo ácido hipocloroso.