¿Qué hacen las cremas dérmicas para que la piel se hidrate?
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La sequedad de la piel es un problema (no necesariamente una enfermedad), que se manifiesta con una descamación fina de capa superior de ésta, llamada estrato córneo, compuesto por varias capas de células muertas planas. Si el proceso sigue avanzando se presenta una descamación más intensa que suele venir acompañada de  picor y eritema (rojeces).

Para evitar la sequedad, la piel dispone de unas glándulas denominadas sebáceas, que segregan una especie de aceite que al formar una película en su superficie ayuda a evitar la pérdida de agua, ayudando a mantener la humedad en las capas más profundas y conservando la textura de la piel blanda y flexible. Con el paso de los años, en condiciones climáticas extremas, con el roce continuado en determinadas zonas, etc., disminuye el número de glándulas sebáceas y, por tanto, la capacidad de la piel para mantener su hidratación.

Hay que tener en cuenta que las alteraciones de las capas superficiales de la piel pueden interesar a las capas más profundas de la epidermis y la dermis, pudiendo llegar a causar desde un malestar temporal hasta graves alteraciones crónicas, por lo que es conveniente mantener la piel hidratada con la aplicación de agentes humectantes o sustancias hidratantes, de las que existe un gran abanico.

Los agentes humectantes son cremas y lociones que una vez aplicadas sobre la superficie de la piel penetran en ella, aportando líquido y restableciendo la humedad de las células cutáneas. Suelen utilizarse después de una reacción de sequedad.

Las cremas hidratantes permanecen en la superficie de la piel, creando una barrera que facilita que ésta retenga su contenido habitual de agua. De hecho, estas sustancias no aportan agua a la piel, sino que evitan que ésta se evapore y se pierda.

La mayoría de las cremas hidratantes contienen colesterol, ceramidas y ácidos grasos propios de la parte más externa de la piel. A estos se les suele añadir otros productos, como el factor humectante natural, vaselina, lanolina o glicerina, junto con otros componentes que aumentan todavía más la capacidad de retención de agua, como la urea, el ácido láctico, el propilenglicol y algunas vitaminas.

Las llamadas cremas dérmicas actúan sobre la capa más profunda de la piel, denominada dermis, y no suelen utilizarse para prevenir o corregir la sequedad, sino para combatir otras enfermedades, como el acné, infecciones producidas por hongos y virus, o favorecer la cicatrización de heridas y quemaduras.

Enviada por Ana.