La cromatografía

La cromatografía es una técnica muy versátil de separación utilizada para la caracterización de los componentes de mezclas complejas, que tiene aplicación en todas las ramas de la ciencia.

Se basa en el principio de retención selectiva, permitiendo identificar y determinar las cantidades de dichos componentes. 



En toda separación cromatográfica hay dos fases: una móvil y otra estacionaria, que se mueven una con respecto de la otra manteniendo un contacto íntimo. La muestra se introduce en la fase móvil y los componentes de la muestra se distribuyen entre la fase estacionaria y la móvil. Los componentes de la mezcla a separar invierten un tiempo diferente en recorrer cada una de las fases, con lo que se produce la separación. Si un componente está la mayor parte del tiempo en la fase móvil el producto se mueve rápidamente, mientras que si se encuentra la mayor parte en la fase estacionaria, el producto queda retenido y su salida es mucho más lenta.

Fue el botánico ruso Mijaíl Tswett quien, en 1906, empleó por primera vez el término "cromatografía". Él había usado columnas de adsorción de líquidos para separar pigmentos vegetales. Pero no será hasta mediados del siglo XX cuando aparezcan los primeros equipos de cromatografía de gases y empiece a su vez a desarrollarse la cromatografía líquida de alta resolución (HPLC).