Batería de mano

Este experimento consta de dos placas de metales diferentes. Una es de aluminio y la otra es de cobre. Estas placas están conectadas a un microamperímetro. 

Al tocar las placas, una mano capta electrones del cobre mientras la otra los cede al aluminio. El sudor de las manos se comporta como el ácido de una batería. Con las manos muy secas es casi imposible crear esta corriente. Como las placas están conectadas por hilos conductores, fluye una corriente entre ellas que es detectada por el polímetro. 

¿Por qué han de ser metales diferentes? Porque cada metal ofrece una resistencia distinta a la cesión de electrones. Si las placas fuesen del mismo metal, no se crearía entre ellas la diferencia de potencial necesaria para provocar la corriente.

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