José Antonio Odriozola Gordón: "Todos los residuos pueden darnos una ventaja"
Jueves, 31 de Enero de 2013 12:43

¿Te imaginas que la basura te permitiera conectarte afacebook? Parece imposible pero el metano, uno de los gases producido por los residuos, nos podría ayudar a producir electricidad. ¿La clave? El hidrógeno que contiene esta molécula.  José antonio odriozola, director del Departamento de Química Inorgánica de la Universidad de Sevilla, se encuentra inmerso en mejorar la eficiencia energética de las pilas de combustible para dispositivos móviles (teléfonos, ordenadores, etc.). Esta tecnología se basa en el hidrógeno comprimido pero, para ello, “necesitas mucho hidrógeno, que va a presión y que, en un accidente, es como un torpedo”.
La reacción que tiene lugar en el interior de las pilas desprende dióxido de carbono, así que las investigaciones de Odriozola van encaminadas, en gran medida, a reducir las emisiones de este gas de efecto invernadero. Aunque resulta imposible eliminarlas por completo, su objetivo es elevar la eficiencia de las pilas para que decaiga “la concentración de dióxido de carbono producido”.

Con esta tecnología, “todos los residuos orgánicos pueden darnos una ventaja”. Podemos almacenar la biomasa procedente de los residuos orgánicos y sus productos, como el propio metano, y extraer el hidrógeno en una fábrica química o mediante reactores de microcanales instalados en un aparato.

Podríamos tener “pequeños reactores a nivel local o en tu propia casa”. En una zona donde, por ejemplo, abunde el cultivo de olivos se podrían aprovechar los residuos de las podas como biomasa con un doble efecto: generar electricidad y calor y reducir la emisión de dióxido de carbono “que se produce al transportar biomasa de un sitio a otro”.

Uno de los grandes inconvenientes de los biocombustibles es el encarecimiento de los alimentos. Para Odriozola, la respuesta a este problema está en manos de ciudadanos y políticos: “controlar a las corporaciones que se desmadran” y “no coger la solución más fácil, que suele ser la menos segura”. Según este investigador, la clave de este debate son dos preguntas: “¿Qué queremos? y ¿cuánto nos cuesta? Si queremos el mismo bienestar para todos, la demanda energética será muy grande”.

En este sentido, el químico de la Universidad de Sevilla no tiene dudas de que el hidrógeno será una fuente energética en el futuro y señala que, para asegurar el bienestar de la población, “debemos conseguir un mayor rendimiento energético que nos permita hacer menos insostenible el sistema”.

Según él, esto sólo se puede alcanzar investigando e invirtiendo en Ciencia. Para Odriozola hay una cosa clara: “no se puede competir sin investigación” y advierte sobre una realidad preocupante: “la gran mayoría de científicos que quedan en España están cercanos a la jubilación y sus puestos no se reponen porque los jóvenes se ven obligados a irse al extranjero”.

Fuente: Ángel León / Oficina de Sostenibilidad. Universidad de Sevilla