El radio

El radio (Ra) es un elemento químico cuyo número atómico es 88. Se trata de un alcalinotérreo de color blanco brillante, que se ennegrece con la exposición al aire. Es luminiscente, se corrompe en agua (dando lugar al hidróxido de radio) y es algo más volátil que el bario (Ba). Se encuentra a nivel de trazas en minas de uranio (U).

Destaca por ser extremadamente radiactivo, un millón de veces más que el uranio, y los preparados de radio son capaces de mantenerse a más alta temperatura que su entorno. También por sus radiaciones, que pueden ser de tres tipos: alfa, beta y gamma. Fue descubierto por Marie y Pierre Curie en 1898 en una variedad de uraninita al norte de Bohemia, y fue aislado en su metal puro en 1902 por los Curie en colaboración con Andre Debierne.

Durante los años 30 del siglo XX se descubrió que la exposición de los trabajadores a pinturas luminiscentes hechas con radio causaba serios daños a la salud como llagas, anemia o cáncer de huesos, por lo que se frenó este uso del radio. Esto ocurre porque el radio es asimilado como calcio por el cuerpo y depositado en los huesos, donde la radiactividad degrada la médula ósea y puede hacer mutar a las células.