¿Qué es el jabón?
Cotidiana

Un jabón es el compuesto químico que se obtiene cuando se hace reaccionar un ácido graso con un álcali (como el hidróxido de sodio, NaOH).

Así, cuando durante la refinación de un aceite se neutraliza para quitarle acidez, lo que se pretende es formar los jabones correspondientes. Ahora bien, en presencia de agua y con exceso de álcali los glicéridos de la grasa pueden hidrolizarse, es decir, sufrir la rotura del enlace con la glicerina adicionando agua, de manera que se obtendría por un lado glicerol y, por otro, los jabones de los ácidos que estaban unidos a éste. Esta es la razón de que al refinar un aceite, para evitar pérdidas, no se neutralice completamente la grasa y que siempre quede un pequeño grado de acidez.

Los jabones sódicos y potásicos son solubles en agua, pero los de calcio, magnesio o hierro, no. Por eso son ineficaces en las aguas ‘duras’ y tampoco sirven en aguas salobres. Plinio el Viejo en el siglo I describió la fabricación del jabón a partir de cenizas, pues en aquella época no se disponía de sosa cáustica (NaOH). Una vez formado el jabón se separa del resto de productos y, en caliente, se le añaden el resto de ingredientes, como perfumes o colorantes. Antes de enfriarse completamente se moldea y corta en porciones.