¿Por qué se producen las explosiones?
Cotidiana

Una explosión es una combustión muy rápida en la que se libera un gran volumen de gases, que al expandirse provocan la explosión.

Por ejemplo, la pólvora negra está compuesta de nitrato de potasio (KNO3), carbón (C) y azufre (S). El nitrato aporta el oxígeno para la combustión y forma N2: es por lo tanto el ‘comburente’. El carbón (con alto contenido en carbono) es el combustible y reacciona formando CO2. El azufre regula la combustión y proporciona cierta compacidad a la mezcla, generando además al arder SO2 y SO3.

Explosivos clásicos son también la nitrocelulosa y la nitroglicerina, compuestos formados por reacción del ácido nítrico (HNO3) con los grupos alcohol (-OH) de la celulosa y de la glicerina, respectivamente. Como la nitroglicerina era muy inestable y provocaba por percusión explosiones accidentales, Alfred Nobel (1833-1896), observó que al absorber nitroglicerina en tierra de diatomeas se podía manejar con más seguridad, inventando así la dinamita. Las principales aplicaciones pacíficas de los explosivos se encuentran en la minería y en las obras públicas.