¿Tiene algo que ver el chicle con el caucho?
Cotidiana

El nombre chicle procede de la goma de látex del chicozapote (Achras zapota), planta selvática centroamericana.

Se cuenta que el presidente de México Antonio López de Santa Ana (1797-1876) entregó unas muestras de esta goma a Thomas Adams para ver si se podía utilizar como sustituto del caucho. Viendo que no era viable, Adams decidió cortarlo en tiras y venderlo como goma de mascar, marcando el nacimiento de la Adams N. Y. Chewing Gum. Este chicle fue desplazado por polímeros sintéticos en los años 40. Primero fueron polímeros de isopreno, a los que siguieron los de isobutileno, acetato de polivinilo, laurato de polivinilo y copolímeros butadieno-estireno y butadieno-isopreno.

Pero además de la goma base, en la formulación de un chicle moderno pueden entrar entre 15 y 30 ingredientes distintos: edulcorantes, saborizantes, emulgentes, humectantes, colorantes y antioxidantes. Los humectantes impiden que la goma se seque en exceso y quede dura. Los emulgentes dan una textura suave y permiten que al masticar la mezcla sea homogénea. Y también pueden añadirse ingredientes especiales con algún tipo de actividad beneficiosa: flúor, vitaminas, sustancias para prevenir el mareo…